Cuando quise darme cuenta ya era tarde y aprendí un poquito más sobre el amor. Descubrí que había vuelto a equivocarme, ahora trato de encontrar la dirección.
Pero cada noche duele la distancia. Todas las paredes de esta casa, parecen llorar y me pueden ver a mí llorando dentro; echándote de menos en silencio; no te puedo olvidar. Sigo buscando una sonrisa que vuelva a darme la vida, una parada ante esta prisa, que me domina; quiero una voz que me diga algo que nunca haya escuchado, algo que me haga sentir mejor...
Cuando quise darme cuenta estaba ya perdido, caminando sin saber a donde ir... Ahora solo trato de encontrar el equilibrio, convenciéndome de que es mejor así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario